Entre los motivos que se reseñaron están:
POR PARTE DE LOS CONSUMIDORES
- Basar nuestra economía (la de cada casa) en los ingresos que se tenían en ese momento puntual. Este optimismo excesivo se reflejaba en la innecesaria adquisición de bienes de consumo.
- Financiación incorrecta para la adquisición de dichos bienes. Es decir, se compraban bienes de consumo con una vida útil corta o media mediante financiación a largo plazo.
- Falta de previsión: No pensar, como diría mi abuelo, "en las vacas flacas" que podrían llegar, debido a un optimismo excesivo anteriormente mencionado.
POR PARTE DE EMPRESARIOS Y ENTIDADES FINANCIERAS
Ambos sectores, durante el periodo de bonanza, obtuvieron unos beneficios que no se habían conocido en mucho tiempo.
En sus manos estuvo la posibilidad de afianzar esta situación. Sin embargo, las medidas que tomaron no se orientaron correctamente para obtener dicho objetivo.
Estas medidas podrían haber sido:
- Realizar reinversión que mejorara sus propias empresas (En nuevas tecnologías, en formación de los trabajadores, ...)
- Eliminación de posible financiación externa.
- Realizar inversiones en sectores con futuro a medio y largo plazo (Búsqueda de energías alternativas para el transporte, investigación, ...).
- No inflar la valoración de los bienes tasados por las entidades financieras.
Todos los sectores se orientaron en gran medida hacia la especulación.
En resumidas cuentas: Hemos basado la economía (Consumidores, Empresarios/Entidades financieras e Intermediarios) en actividades que no creaban riqueza, únicamente en la especulación y en la obtención de dinero fácil.
Y después de todo esto me surgen algunas preguntas: ¿Si a los consumidores nos hubieran vendido un churro (de los de harina y agua) a 50 € lo habríamos comprado? y por otra parte, si quienes disponían del dinero hubieran tenido un poco de visión de futuro ¿no habrían tomado unas medidas más responsables y éticas?
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